Mientras haya un aliento

Homenaje a quienes cuidan la respiración en el Día de Muertos

En México, estos días encendemos velas,

vestimos de flores nuestros recuerdos

y abrimos las puertas de la memoria

a quienes ya terminaron su camino.

Pero mientras la vida permanece,

hay manos que trabajan para sostenerla,

ojos atentos al ritmo de un monitor,

oídos que reconocen el llamado de una alarma,

y corazones que no se acostumbran

a ver sufrir a quien lucha por respirar.

Son los profesionales en Medicina Respiratoria,

guardianes discretos de cada aliento,

que conocen el lenguaje de los pulmones,

la fragilidad de un primer suspiro

y el esfuerzo de una respiración cansada.

No prometen detener el tiempo,

ni cambiar el destino de la existencia.

Su misión es más humana y más profunda:

devolverle a alguien una mañana,

una conversación con sus hijos,

un abrazo que parecía lejano,

una noche tranquila,

la posibilidad de volver a casa.

Y cuando la ciencia encuentra sus límites,

permanece todavía su presencia,

el cuidado que alivia,

la mano que acompaña,

el respeto por la dignidad

de quien llega al final de su camino.

Hoy, entre flores de cempasúchil

y luces que mantienen viva la memoria,

recordamos que nuestra profesión

no solamente ayuda a respirar.

Ayuda a vivir el tiempo que nos pertenece,

a cuidar cada instante

y a comprender que, mientras exista un aliento,

siempre habrá una razón para acompañarlo.

Día de Muertos — México, 2026

Un homenaje a los profesionales de la Medicina Respiratoria.