The Power of Storytelling: Stories Connect and Heal pt2


Cuando las historias dejan de ser archivo

Hace unos días hablábamos de por qué algunos profesionales de la salud terminan escribiendo. No necesariamente porque quieran convertirse en escritores, sino porque después de muchos años junto a los pacientes descubren que hay preguntas, escenas y aprendizajes que no caben en una historia clínica. Algunas guardias terminan a las siete de la mañana; otras continúan acompañándonos durante años.

Esta semana nuestro Colega JC Perez, da un paso que conozco bien en quienes escriben desde la experiencia: dejar de corregir y permitir que las historias comiencen a caminar solas.

Durante veinte años fue acumulando preguntas nacidas frente a pacientes, ventiladores, decisiones difíciles y responsabilidades que rara vez terminan cuando termina el turno. Ahora esas preguntas han encontrado forma en 60 reflexiones, 12 capítulos y 282 páginas.

El libro se llama “Pensar la Terapia Respiratoria”, y quizá su título explique mejor que cualquier descripción lo que intenta hacer. No pretende enseñar dónde colocar un parámetro ni ofrecer otra receta tecnológica. Su propósito es más difícil: mostrar cómo piensa un terapeuta respiratorio cuando la tecnología, la evidencia y la responsabilidad coinciden al mismo tiempo frente a un paciente. Esa misma idea abre también nuestra reflexión sobre la escritura clínica.

Hay algo particularmente humano en la manera en que JC anuncia que finalmente recibió el primer ejemplar. Lo compara con la liberación de un paciente: llega un momento en que seguir sosteniendo ya no es cuidado, sino miedo a dejar ir.

Quizá también los libros necesitan ese momento.

Dejar de pertenecer solamente a quien los escribió para comenzar a pertenecer a quienes los leen.

Y entonces sí colocaría inmediatamente, sin modificarlo, el texto de JC que empieza:

“Anoche tuve el libro completo en las manos por primera vez…”

Me parece más fuerte así porque la introducción no explica el libro antes de que él hable; simplemente prepara al lector para escuchar su propia voz. Y además conecta muy bien con una idea del texto anterior: escribir no es necesariamente aspirar a ser un gran escritor, sino conservar y compartir algunas experiencias que consideramos dignas de ser recordadas… Pronto saldrá a la luz…