CUANDO UNA PÉRDIDA SE CONVIERTE EN INNOVACIÓN, Julio, 2026

La Dra. María Artunduaga, Sylvee y la búsqueda de una detección más temprana de la EPOC

CUANDO UNA PÉRDIDA SE CONVIERTE EN INNOVACIÓN, Julio, 2026


Algunas innovaciones nacen en un laboratorio. Otras comienzan con una pérdida y una pregunta difícil: ¿por qué no pudimos reconocer a tiempo que alguien a quien amábamos estaba empeorando?

Para la médica colombiana María Artunduaga, esa pregunta surgió después de la muerte de su abuela Sylvia, quien padecía enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Aunque pertenecía a una familia de médicos y hablaban con ella regularmente, la distancia impidió reconocer oportunamente la gravedad de su deterioro. Sylvia ingresó a cuidados intensivos y falleció después de complicaciones relacionadas con la ventilación invasiva y una infección hospitalaria.

Aquella experiencia cambió el rumbo profesional de Artunduaga.

Graduada de Medicina entre los primeros lugares de la Pontificia Universidad Javeriana, trabajó como médica general y posteriormente realizó investigación posdoctoral en genética humana en Harvard Medical School. Ingresó después a la residencia de cirugía plástica y reconstructiva de la Universidad de Chicago.

Sin embargo, decidió reorientar su carrera. No abandonó la medicina: amplió la forma de ejercerla.

Comprendió que, para desarrollar la tecnología que había faltado en la atención de su abuela, necesitaba integrar medicina clínica, salud pública, ingeniería, diseño y emprendimiento. Completó una Maestría en Salud Pública en la Universidad de Washington y otra en Medicina Traslacional en el programa conjunto de UC Berkeley y UCSF.

En 2018 fundó Respira Labs, posteriormente denominada Samay, palabra quechua relacionada con “respirar profundamente”. Su equipo tiene presencia en Silicon Valley y Colombia. El dispositivo recibió el nombre de Sylvee, en memoria de su abuela.

¿Por qué es importante esta tecnología?

La EPOC es la tercera causa de muerte en el mundo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, ocasionó aproximadamente 3.4 millones de fallecimientos en 2023. Cerca del 90% de las muertes por EPOC en personas menores de 70 años ocurre en países de ingresos bajos y medios.

En América Latina, el problema no depende únicamente del tabaquismo. También intervienen el humo de leña y otros combustibles de biomasa, la contaminación ambiental, las exposiciones ocupacionales, la tuberculosis previa y las alteraciones del desarrollo pulmonar.

Los estudios PLATINO y PREPOCOL mostraron prevalencias importantes entre los adultos mayores de 40 años. PLATINO registró cifras desde 7.8% en Ciudad de México hasta 19.7% en Montevideo. En Colombia, PREPOCOL encontró una prevalencia global de 8.9%, con un rango de 6.2% a 13.5%. En algunas ciudades latinoamericanas, el subdiagnóstico puede acercarse al 89%.

Esta es la brecha que Sylvee intenta reducir.

¿Cómo funciona?

Sylvee es un pequeño sensor que se coloca sobre la parte inferior del tórax. A diferencia del estetoscopio, que escucha pasivamente los sonidos respiratorios, el dispositivo envía una señal acústica suave a través de la pared torácica y registra cómo se transmite y resuena en los tejidos y en el volumen de aire pulmonar.

El principio se parece al comportamiento de un instrumento musical: su resonancia cambia dependiendo de su estructura y de la cantidad de aire que contiene. La obstrucción de las vías respiratorias, la hiperinsuflación y el atrapamiento aéreo modifican la respuesta acústica del tórax.

Las señales son digitalizadas y analizadas mediante algoritmos de aprendizaje automático para identificar patrones asociados con EPOC, atrapamiento aéreo y respuesta a los broncodilatadores.

Los resultados iniciales son prometedores, pero deben comunicarse con precisión.

En un estudio presentado en la Conferencia Internacional de la American Thoracic Society de 2025, realizado con 218 participantes, el modelo alcanzó un área bajo la curva —AUC— de 0.93, con sensibilidad de 81% y especificidad de 83%.

Un AUC de 0.93 indica una capacidad elevada para diferenciar entre personas con y sin EPOC dentro de esa población estudiada. No significa que el dispositivo tenga automáticamente “93% de exactitud” en cualquier paciente o contexto.

Sylvee continúa en desarrollo clínico. Todavía necesita estudios prospectivos multicéntricos, validación independiente, evaluación regulatoria y demostración de que su utilización modifica decisiones clínicas, reduce hospitalizaciones o mejora los resultados de los pacientes. Tampoco debe presentarse todavía como sustituto de la espirometría posbroncodilatador, que continúa siendo indispensable para confirmar la EPOC.

Si su desempeño se valida, podría emplearse para identificar personas en riesgo desde la atención primaria, vigilar a pacientes en el domicilio, reconocer cambios respecto de su estado basal, evaluar la respuesta terapéutica y facilitar investigaciones sobre la pequeña vía aérea.

El terapeuta respiratorio tendría un papel esencial en la selección del paciente, colocación del sensor, control de calidad de la señal, espirometría confirmatoria, educación y activación de las rutas de atención.

La historia de María Artunduaga demuestra que la innovación latinoamericana puede surgir de nuestros propios problemas, incorporar a nuestras poblaciones desde el diseño y alcanzar relevancia mundial.

Sylvee representa una posibilidad, no una promesa cumplida. Pero también nos recuerda algo fundamental: la esperanza científica no se construye solamente con entusiasmo. Se construye con una pregunta clínica pertinente, una historia humana, tecnología bien diseñada y evidencia rigurosa.

El artículo completo con sus mecanismos de acción y su lanzamiento estará disponible en www The Respiratory Journalist.