Segunda Parte:
“Una vez cuidé a un recién nacido
Miraba a sus ojos
Y los vi brillantes
Aunque en verdad…llorosos
Ellos me decían
A veces de cerca
A veces de lejos
Preciso cuidado,
Quédate a mi lado
Que fuerte que es esto
Ni sé bien hacerlo
Me ayuda el espíritu para no caerme
Sigo sin distraerme
Y pienso en profundo
Su madre en el mundo
Lo abraza a distancia
Me habla en silencio
Un milagro añora
Y sin llorar, llora
Una vez cuidé un recién nacido
A algunos muy bien
En otros, no lo he sabido
Muchos son los que han vivido
Triste … los que hemos perdido
Una vez cuidé un recién nacido
Cómo no vivir agradecido…”
UNA VEZ, “AUGUSTO SOLA”
Estas son las 8 C de los derechos del recién nacido:
1. Cero Dolor: El compromiso de prevenir, evaluar y tratar el dolor en el recién nacido, reconociendo que sienten dolor incluso de manera más intensa que los adultos.
2. Contacto (Piel a Piel): Fomentar el contacto físico inmediato y prolongado con la madre (método canguro), vital para la estabilidad térmica, el vínculo afectivo y la colonización bacteriana saludable.
3. Calor: Mantener la termorregulación adecuada para evitar el estrés térmico, que aumenta la morbilidad y mortalidad neonatal.
4. Comida (Leche Humana): El derecho a recibir leche materna como el alimento de elección, no solo por nutrición, sino por sus propiedades inmunológicas y protectoras.
5. Compañía: El derecho del recién nacido a no estar solo y de los padres a tener acceso irrestricto (24 horas) a las unidades de cuidados intensivos neonatales.
6. Comunicación: Asegurar una comunicación honesta, clara y empática entre el equipo médico y la familia, involucrándolos en la toma de decisiones.
7. Comprensión y Compasión: Aplicar el conocimiento técnico con una actitud humana, entendiendo el sufrimiento de la familia y la vulnerabilidad del bebé.
8. Cuidado del Cerebro: Implementar estrategias de neuro-protección (como evitar ruidos fuertes, luces intensas y manipulaciones innecesarias) para proteger el desarrollo neurológico a largo plazo.
… “Y cuando por fin se escuchaba ese primer sonido —ese pequeño, frágil, milagroso movimiento de aire— todos respiraban con el bebé, como si la vida acabara de firmar un contrato colectivo.
Era una fiesta silenciosa… La fiesta del primer respiro…”
Continuará…. analizaremos desde la Biología profunda qué significa esa primera respiración para los mamíferos incluido el Humano.
