La realidad del Terapeuta Respiratorio, no de la Terapia Respiratoria
Esta es una pregunta abierta que se realiza hoy en una página de terapeutas respiratorios de Usa, y llovieron cientos de respuesta en poco tiempo, y leyendo uno se da cuenta de una triste realidad: la falta de reconocimiento parece ser universal, y se trata de uno de los países donde la Terapia Respiratoria esta más avanzada. Esto merece un análisis a profundidad en varios capítulos, primero de las respuestas, ¿y será igual nuestra realidad en Latam o podría ser aún peor? Y lo más importante, que deberíamos o podríamos hacer TODOS. Iremos por partes….
Do RTs get enough recognition in healthcare—yes or no?
¿Reciben los terapeutas respiratorios el reconocimiento suficiente en el sector sanitario? ¿Sí o no?
Lectura del sentir de los RT en EE. UU.
El sentir general es muy claro: la mayoría responde “No”, y no lo hace desde una queja superficial, sino desde una experiencia repetida de invisibilidad profesional.
No es una encuesta formal, pero como lectura cualitativa de comunidad profesional, el mensaje es consistente.
La respuesta dominante es que los terapeutas respiratorios no se sienten suficientemente reconocidos dentro del sistema de salud. La palabra que más se repite, de forma directa o implícita, es invisibilidad.
Muchos comentarios dicen simplemente “No” —“No”, “Nope” —“No / Para nada”, “Absolutely not” —“Absolutamente no”, “Not even close” —“Ni siquiera cerca”. Esa repetición seca, sin necesidad de justificar demasiado, habla de algo ya asumido por muchos: para ellos, la falta de reconocimiento no es una excepción; es parte de la cultura hospitalaria cotidiana.
Temas principales que aparecen
1. El RT está presente, pero parece que nadie lo ve
Uno de los comentarios más representativos dice que muchas veces el médico pregunta “Where’s respiratory?” —“¿Dónde está terapia respiratoria?” cuando el terapeuta ya está en la habitación, preparando todo para una intubación o una broncoscopia.
Eso refleja una percepción muy fuerte: el RT hace trabajo crítico antes de que los demás lo nombren. Prepara equipo, anticipa la vía aérea, revisa oxígeno, ventilador, succión, circuitos, mascarillas, alto flujo, capnografía; pero muchas veces su presencia se da por sentada.
2. El reconocimiento aparece solo durante la emergencia
Varias respuestas lo dicen de forma directa:
“Only when it hits the fan” —“Solo cuando todo se complica / cuando estalla la emergencia.”
“We only exist when there is an emergency” —“Solo existimos cuando hay una emergencia.”
“Be hollering for us when somebody dying” —“Nos gritan para que vayamos cuando alguien se está muriendo.”
Aquí hay una idea poderosa: el terapeuta respiratorio es invisible en la rutina, pero indispensable en la crisis. Se le busca cuando el paciente se deteriora, cuando hay que intubar, ventilar, reanimar o resolver una emergencia respiratoria. Pasada la crisis, vuelve la invisibilidad.
3. COVID mostró el valor del RT, pero no cambió la estructura
Un comentario resume muy bien el sentimiento postpandemia:
“Only during COVID-19. We went from zero to hero and back to zero like a race car” — “Solo durante COVID-19. Pasamos de cero a héroes y de regreso a cero como auto de carreras.”
Esto es muy relevante. Durante COVID, muchos RT fueron vistos como esenciales. Pero según estos comentarios, ese reconocimiento no se tradujo necesariamente en mejores condiciones, mayor visibilidad institucional o valoración sostenida.
4. La administración es vista como el punto más débil
Varios distinguen entre reconocimiento clínico y reconocimiento institucional. Uno dice:
“Nurses may show love but administration does not” —“Las enfermeras pueden mostrar aprecio, pero la administración no.”
Otro: “Not by hospital administrators” —“No por los administradores del hospital.”
Esto sugiere que, aunque en algunos equipos clínicos sí puede haber respeto —especialmente de enfermería o médicos que trabajan de cerca con ellos—, la estructura administrativa no siempre comprende ni valora el impacto real del RT.
5. Hay orgullo profesional, aunque no haya reconocimiento
También aparece un grupo que responde algo como:
“Who cares” —“A quién le importa.”
“I do it for my patients” — “Lo hago por mis pacientes.”
“I like being the Batman of the hospital” — “Me gusta ser el Batman del hospital.”
“As long as my paycheck is deposited, I’m good” — “Mientras depositen mi sueldo, estoy bien.”
“Do what you do. Make your own recognition” — “Haz lo que haces. Construye tu propio reconocimiento.”
Esto no significa que la falta de reconocimiento no exista. Más bien expresa una forma de defensa profesional: si el sistema no reconoce, el RT encuentra sentido en el paciente, en el deber cumplido y en su propia identidad clínica.
Pero también puede leerse como una adaptación emocional: cuando el reconocimiento institucional no llega, muchos aprenden a no esperarlo.
6. Algunos matizan: depende del lugar y de la calidad profesional
Hay respuestas menos absolutas:
“Depends on where we work” —“Depende de dónde trabajemos.”
“We do where I work” —“Donde yo trabajo sí nos reconocen.”
“Depends on how good of a therapist you are, communication skills…” —“Depende de qué tan buen terapeuta seas, de tus habilidades de comunicación…”
“Earn the recognition” —“Gánate el reconocimiento.”
Estas voces introducen un punto importante: el reconocimiento puede variar según el hospital, la cultura del servicio, el liderazgo del departamento y la capacidad del RT para comunicarse, integrarse y demostrar valor clínico.
También aparece una autocrítica:
“We ruined that ourselves as a profession” —“Nosotros mismos lo arruinamos como profesión.”
Esto refleja que algunos sienten que parte del problema viene de dentro de la profesión: falta de cohesión, baja visibilidad, variabilidad en competencias o poca defensa colectiva.
Comentario integrador
El sentir de estos terapeutas respiratorios es el de una profesión que sabe que salva vidas, pero no siempre siente que el sistema lo reconoce en la misma proporción.
No piden necesariamente aplausos. Muchos incluso dicen que no trabajan por reconocimiento. Pero detrás de esas frases hay algo más profundo: la necesidad de que su trabajo sea entendido, respetado y considerado dentro de las decisiones clínicas, administrativas y profesionales.
La imagen que queda es clara: el RT está en la habitación antes de que alguien lo llame, prepara el aire antes de que falte, ajusta el ventilador mientras otros miran el monitor, sostiene al paciente en momentos críticos y, muchas veces, se retira en silencio cuando la crisis pasa.
Ese silencio puede ser profesionalismo. Pero no debería confundirse con irrelevancia.
El reto no es solo pedir reconocimiento. Es construirlo con datos, liderazgo, comunicación, investigación, educación continua y presencia institucional. Porque una profesión que se vuelve indispensable en la emergencia también debe ser visible en la planeación, en la política hospitalaria y en la cultura de seguridad del paciente.
