Hacia dónde va la práctica de la Terapia Respiratoria, The Future of Respiratory Care

Congress ERS 2025

La terapia respiratoria está pasando de ser una disciplina centrada en procedimientos y equipos “a pie de cama” a una práctica centrada en ecosistemas de datos, monitorización continua, atención domiciliaria y soporte inteligente a decisiones clínicas. En el documento se subraya que avances como monitorización respiratoria inteligente, análisis predictivo, ventilación avanzada y servicios de atención domiciliaria ya están transformando el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las enfermedades respiratorias.

1) El cambio de paradigma: del “episodio clínico” a la continuidad (hospital–casa–datos)

La tendencia es clara: el cuidado respiratorio se mueve hacia modelos donde el paciente está acompañado por tecnología antes, durante y después del hospital. Esto implica que la práctica se vuelve más:

  • Preventiva (detección temprana y alertas).
  • Personalizada (ajustes según respuesta y uso real).
  • Basada en datos (dashboards, adherencia, tendencias, predicción de exacerbaciones).
  • Distribuida (casa, telemonitorización, rehabilitación a distancia).

2) Desarrollos tecnológicos que están “moviendo la cancha” (y que ya tocan a TR)

A) Tecnologías de salud digital (DHT): wearables, inhaladores inteligentes y monitorización remota

El documento describe que han entrado al mercado múltiples soluciones: wearables, inhaladores inteligentes, dispositivos de monitorización remota, IA, apps móviles, etc., con impacto directo en monitorización remota, precisión diagnóstica, intervenciones personalizadas y gestión basada en datos.

Un ejemplo potente es Propeller Health (ResMed): reportan mejoras grandes en adherencia y control, con reducción de urgencias y hospitalizaciones en asma y EPOC.
Esto cambia el rol del terapeuta: ya no solo “indica”, sino que sigue, corrige y optimiza sobre datos reales.

B) IA, Machine Learning y Deep Learning: el nuevo motor del cuidado respiratorio

El texto señala que, dentro de estas herramientas, la IA y sus subtipos (ML y deep learning) han crecido notablemente por el aumento de capacidad computacional y la disponibilidad de grandes volúmenes de datos en tiempo real.
En la práctica esto se traduce en:

  • Detección y clasificación (riesgo, exacerbación, deterioro).
  • Automatización de tareas (triage, priorización, reportes).
  • Soporte de decisiones y rutas clínicas.

C) Diagnóstico/seguimiento con señales nuevas: audio, tos, bioseñales

El documento menciona soluciones basadas en audio (tos) con ML/IA que funcionan incluso en smartphones y que se han usado como dispositivos médicos en entornos de telesalud.
Para terapia respiratoria esto significa: nuevos biomarcadores digitales y necesidad de comprender sus límites, falsos positivos/negativos y cómo integrarlos al juicio clínico.

D) Wearables y biosensores: la fisiología respiratoria se vuelve “streaming”

Se describen sensores portátiles capaces de monitorizar variables como frecuencia respiratoria, SpO₂, ruidos pulmonares, ECG, además de variables ambientales (alérgenos, contaminantes, ozono).
En términos prácticos: la terapia respiratoria se vuelve más cercana a “vigilancia clínica continua”, y el terapeuta requiere competencia para interpretar tendencias, no solo valores aislados.

E) Robótica + IA generativa: no es ciencia ficción, es el inicio (y si no participamos, otros diseñan por nosotros)

En el Congreso ERS 2024 se muestra a AMECA (robot humanoide con IA generativa) y se discuten usos potenciales: optimizar interacciones, apoyar decisiones clínicas, acelerar procesos y fortalecer educación/formación.
También se enfatiza que estos sistemas pueden ayudar en tareas muy concretas (resumir casos, programar, recordatorios, educación, apoyo en rehabilitación), pero hoy tienen limitaciones importantes (p. ej., interpretación de señales no verbales), y por eso los profesionales deben participar activamente en el desarrollo para que responda a necesidades clínicas reales.

Y aparece una idea clave de gobernanza: a medida que esto se integra, hay que cuidar ética, privacidad, transparencia y rendición de cuentas.

3) ¿Qué significa todo esto para el terapeuta respiratorio?

La profesión no se “achica”; cambia de forma. Se abre un perfil más amplio y estratégico:

  • Terapeuta como gestor de datos clínicos: interpretar tendencias, adherencia, alarmas, variabilidad y riesgo.
  • Terapeuta como educador digital: enseñar técnica, adherencia y autocuidado con herramientas conectadas.
  • Terapeuta como integrador de tecnología: interfaces, ventilación avanzada, telemonitorización, validación de señales y tecnovigilancia.
  • Terapeuta como garante de seguridad: detectar sesgos/errores de IA, proteger privacidad y asegurar que la tecnología sirva al paciente (no al revés).

4) Si no nos actualizamos, ¿la tecnología nos puede dejar atrás?

Sí, pero con un matiz importante: la tecnología reemplaza tareas, no necesariamente reemplaza la profesión. El riesgo real es que otras disciplinas (o proveedores externos) se queden con el “nuevo territorio” (datos, plataformas, algoritmos, telemonitorización) si los terapeutas no lo ocupamos con competencia clínica.

La buena noticia: incluso en la visión del documento, la IA no sustituye el toque humano y necesita un marco ético y participación clínica para funcionar bien en salud real.

5) Recomendación práctica para “caminar al futuro” (sin abrumarnos)

Si tuviera que resumirlo en una estrategia simple:

  1. Aprender a leer datos (tendencias, dashboards, adherencia, alarmas).
  2. Dominar 1 tecnología nueva por trimestre (p. ej., wearables, inhalador inteligente, telemonitorización, ventilación avanzada, IA para documentación).
  3. Adoptar una mentalidad de “co-diseño”: participar en pilotos, validar, reportar fallas, proponer mejoras (si no lo hacemos nosotros, alguien más definirá el estándar).

Cierre (mensaje para tu equipo)

La terapia respiratoria está entrando en una etapa donde la ciencia clínica se encuentra con datos, robótica e inteligencia artificial. No se trata de competir contra la tecnología: se trata de dirigirla hacia el cuidado seguro, humano y efectivo.Caminemos juntos hacia el futuro de la terapia respiratoria: con curiosidad, con disciplina, con ética y con orgullo profesional. La evolución ya empezó; que nos encuentre preparados y unidos.