Un equipo de la Universidad de Cambridge logró un hito impresionante: desarrollar un dispositivo que imita la fotosíntesis, transformando luz solar + agua + CO₂ en un combustible limpio llamado formiato.
Este avance fue publicado en Joule y podría cambiar el futuro de la energía y la química sostenible.
¿Qué tiene de especial este descubrimiento?
• No usa materiales tóxicos ni inestables (problema común en versiones previas).
• Funciona más de 24 horas seguidas sin necesidad de aditivos.
• Convierte CO₂ con eficiencia casi perfecta.
• Utiliza materiales orgánicos y enzimas bacterianas —una combinación inédita.
• El formiato generado puede usarse para fabricar medicamentos y otros productos limpios.
¿Por qué importa para la salud y la medicina respiratoria?
• Reduce la dependencia de combustibles contaminantes.
• Disminuye emisiones de CO₂, un factor clave en enfermedades respiratorias.
• Facilita el desarrollo de procesos industriales más limpios y menos tóxicos.
• Representa un modelo sostenible que protege aire, clima y salud pulmonar.
En pocas palabras:
Una “hoja artificial” que convierte CO₂ en energía limpia podría ayudarnos a respirar un mundo más sano. Una noticia que une ciencia, innovación y salud respiratoria.
