Comunicado: Semana de la Seguridad del Paciente 2026

A la comunidad de medicina y terapia respiratoria en México:

Un llamado permanente desde la Medicina Respiratoria en México

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Del 8 al 14 de marzo de 2026 se conmemora la Semana de la Seguridad del Paciente. Las instituciones y liderazgos del sector respiratorio en el país se suman a esta iniciativa internacional enfocada en el trabajo colaborativo como base de una atención segura.

En medicina respiratoria, la seguridad del paciente depende de procesos clínicos consistentes y verificables. La variabilidad en la atención, especialmente en entornos críticos, incrementa el riesgo de eventos adversos. La estandarización de competencias, la supervisión operativa y la comunicación estructurada son elementos esenciales para reducir dicha variabilidad.

Cultura de seguridad

La seguridad requiere un entorno de reporte y análisis, no de sanción. La identificación de fallas de proceso debe conducir a mejora organizacional y no a responsabilidad individual aislada. La medición de resultados y la revisión periódica de prácticas deben formar parte de la operación regular de cada servicio.

Prácticas prioritarias en el área respiratoria

1. Comunicación estructurada en entregas de turno (SBAR), con énfasis en el estado ventilatorio, parámetros críticos y metas terapéuticas.

2. Verificación integral en la administración de terapias inhaladas, incluyendo indicación, dosis, dispositivo, integridad del sistema y respuesta clínica inmediata.

3. Uso sistemático de listas de verificación en procedimientos de vía aérea, con preparación anticipada para escenarios de dificultad.

4. Detección temprana de deterioro respiratorio y activación oportuna de protocolos de respuesta.

Profesionalización y certificación

El fortalecimiento de estándares de competencia en salud respiratoria contribuye a la seguridad al asegurar criterios homogéneos de desempeño. La certificación formal debe integrarse como parte del modelo de calidad institucional.

Cada unidad deberá revisar sus procesos durante esta semana y definir acciones de mejora con responsables y seguimiento.

La seguridad del paciente en el ámbito respiratorio es una obligación profesional permanente.________________________________________

Epílogo

La seguridad del paciente en medicina respiratoria evoluciona junto con los sistemas de salud. Durante años, las metas internacionales impulsadas por la Joint Commission International guiaron la estandarización de prácticas seguras. A partir de 2026, este marco inicia una transición relevante: las metas tradicionales se integran en un modelo de objetivos de desempeño medibles, en el que la seguridad deja de evaluarse solo por el cumplimiento de procesos y pasa a medirse por la confiabilidad real del sistema clínico. A partir del 1 de enero de 2026, la Joint Commission ha anunciado una reestructuración masiva bajo el modelo Accreditation 360. Las antiguas Metas Nacionales de Seguridad del Paciente están siendo reemplazadas por un nuevo capítulo llamado “National Performance Goals” (NPG).

Este cambio coincide con una tendencia global hacia modelos de evaluación basados en el desempeño profesional. En México, el enfoque del Sistema Nacional de Competencias y los estándares del CONOCER responde precisamente a esta lógica: definir funciones críticas, observar el desempeño en condiciones reales de trabajo y certificar la capacidad de ejecutarlas con seguridad y consistencia.

En el ámbito respiratorio, donde convergen tecnología avanzada, decisiones clínicas rápidas y pacientes fisiológicamente inestables, esta evolución adquiere una relevancia particular. La seguridad ya no se limita a evitar errores. El enfoque contemporáneo —conocido como Seguridad II— propone comprender y fortalecer los procesos que permiten que la atención funcione correctamente la mayor parte del tiempo. Esto implica sistemas organizacionales que aprenden, equipos clínicos que colaboran y profesionales capaces de anticipar riesgos antes de que se materialicen.

La Semana de la Seguridad del Paciente ofrece una oportunidad para revisar nuestros procesos, fortalecer la disciplina operativa y consolidar una cultura de reporte y aprendizaje. Pero también nos invita a mirar hacia adelante: hacia modelos donde la seguridad se mida por el desempeño real del sistema y por la capacidad de los equipos para responder con eficacia ante la complejidad clínica.

En medicina respiratoria, cada intervención tiene un impacto inmediato sobre la función vital que sostiene al paciente: la respiración. Por ello, la seguridad no es un requisito administrativo ni un evento conmemorativo. Es el principio operativo que debe orientar cada práctica clínica, cada decisión técnica y cada proceso institucional.

Atentamente,

Ciudad de México, marzo de 2026

Liderazgo de la Salud Respiratoria en México