“Avances en la ventilación nasal en neonatos con enfermedad pulmonar severa”

Un estudio innovador publicado en el Journal of Perinatology presenta evidencia sólida sobre la eficacia de la ventilación nasal con presión positiva intermitente (NIPPV, por sus siglas en inglés) en el manejo de neonatos con displasia broncopulmonar (DBP) grado 3, la forma más grave de esta enfermedad pulmonar crónica asociada a la prematurez.

La DBP afecta principalmente a recién nacidos prematuros que requieren soporte respiratorio prolongado. En su forma más severa (grado 3), suele necesitar ventilación invasiva, lo que incrementa el riesgo de lesiones pulmonares e infecciones. Por ello, encontrar alternativas no invasivas pero eficaces es un objetivo clave en la neonatología actual.

El NIPPV administra respiraciones a través de cánulas nasales, combinando presión positiva continua con impulsos intermitentes sincronizados con el esfuerzo respiratorio del bebé. A diferencia del CPAP tradicional, esta técnica mejora el reclutamiento alveolar y el intercambio gaseoso, reduciendo el daño pulmonar inducido por el ventilador.

El estudio, dirigido por Weems y colaboradores, comparó los resultados respiratorios de neonatos con DBP grado 3 tratados con NIPPV frente a los que recibieron ventilación convencional. Los investigadores observaron:

  • Mejor oxigenación y menor necesidad de ventilación invasiva.
  • Disminución de complicaciones como neumonía asociada al ventilador y trauma de vía aérea.
  • Menor duración de hospitalización y reducción en el tiempo de oxigenoterapia suplementaria.

Además, los autores destacan que la sincronización entre el respirador y el esfuerzo espontáneo del neonato reduce la asincronía paciente-ventilador, lo que facilita la transición hacia la respiración independiente.

Desde el punto de vista fisiológico, el NIPPV promueve una mejor expansión alveolar, disminuye la atelectasia y reduce el trabajo respiratorio, favoreciendo un entorno pulmonar más estable y propicio para la maduración pulmonar.

El estudio también subraya la necesidad de ajustar los parámetros de presión y sincronización según la tolerancia y condición respiratoria de cada paciente, reforzando que NIPPV es una terapia personalizable más que un enfoque estándar.

Los hallazgos sugieren que la aplicación temprana de NIPPV podría prevenir la progresión de la DBP severa y reducir el daño pulmonar acumulativo. Sin embargo, los autores recomiendan realizar ensayos clínicos multicéntricos y aleatorizados para confirmar los resultados y definir pautas clínicas universales.

Finalmente, el impacto potencial de estas mejoras trasciende la etapa neonatal: una mejor función pulmonar en los primeros meses de vida podría disminuir las secuelas respiratorias crónicas en la infancia y adultez.

” Weems, M.F., Lamba, V., Chilakala, S. et al. Nasal intermittent positive pressure ventilation in neonates with grade 3 bronchopulmonary dysplasia. J Perinatol (2025). https://doi.org/10.1038/s41372-025-02472-1 “