ALERTA DE PROTECCION

Muchedumbres, compresión torácica y asfixia: cómo ocurre y cómo proteger la respiración


Los encuentros deportivos congregan a miles de personas y, en condiciones adecuadamente organizadas, transcurren con seguridad. El riesgo aparece cuando el número y el movimiento de los asistentes superan la capacidad física de un acceso, pasillo, salida o zona delimitada. En ese momento, las personas pueden perder el control de su desplazamiento y quedar sometidas a fuerzas transmitidas por toda la multitud.

Aunque estos episodios suelen describirse como “estampidas”, el término puede ser engañoso. En muchos casos nadie está corriendo: la lesión ocurre por una oleada o compresión de la multitud, donde el espacio disponible disminuye hasta impedir el movimiento voluntario y, en situaciones extremas, la respiración.

El principal mecanismo: asfixia por compresión

La mayoría de las muertes en una aglomeración crítica no se produce inicialmente por pisoteo, sino por la imposibilidad de expandir el tórax y el abdomen. La presión ejercida por otros cuerpos, una valla, una pared o una acumulación de personas puede inmovilizar la caja torácica.

Para inspirar, el diafragma debe descender y las costillas deben elevarse. Si el tórax y la parte superior del abdomen quedan comprimidos, estos movimientos disminuyen o desaparecen. El volumen corriente cae, se reduce la ventilación alveolar y comienzan a acumularse dióxido de carbono y déficit de oxígeno.

La secuencia fisiopatológica incluye:

• hipoventilación alveolar;

• descenso progresivo de la oxigenación;

• aumento del dióxido de carbono;

• acidosis respiratoria;

• alteración del estado de conciencia;

• deterioro de la función cardiaca;

• arritmias y paro cardiorrespiratorio.

La persona puede permanecer de pie y, aun así, estar sufriendo asfixia. Por ello, la ausencia de personas caídas no significa necesariamente que la situación sea segura.

Caídas y asfixia postural

Cuando alguien pierde el equilibrio, puede quedar atrapado debajo de otras personas. El peso sobre la espalda, el tórax o el abdomen limita todavía más el movimiento respiratorio. Si queda boca abajo, la expansión torácica puede bloquearse; si permanece boca arriba, el peso de quienes caen encima también puede impedir la ventilación.

Además, la cara puede quedar contra el suelo, ropa u otros cuerpos, agregando obstrucción de la vía aérea. Las caídas sucesivas originan una acumulación humana donde las personas situadas en las capas inferiores presentan el mayor riesgo.

Asfixia traumática y alteraciones circulatorias

Una compresión toracoabdominal intensa también puede elevar bruscamente la presión dentro del tórax. Esto dificulta el retorno de sangre al corazón y puede transmitir presión hacia las venas de la cabeza y el cuello.

Algunas víctimas presentan coloración azulada o violácea de la cara, edema facial, petequias y hemorragias subconjuntivales. Estos hallazgos forman parte de la llamada asfixia traumática, pero no aparecen en todos los casos y su ausencia no excluye una compresión grave.

La hipoxemia, la hipercapnia, la acidosis y la reducción del gasto cardiaco pueden actuar simultáneamente. Las personas con enfermedad pulmonar o cardiovascular, obesidad, embarazo, edad avanzada o menor tamaño corporal pueden tener menos margen para tolerar estas condiciones.

Lesión y síndrome de aplastamiento

El síndrome de aplastamiento debe distinguirse de la asfixia por compresión. Aparece principalmente cuando grandes masas musculares permanecen comprimidas e isquémicas durante un tiempo prolongado. Como en derrumbes por terremotos o bombardeos.

Al liberarse la presión, el músculo lesionado puede descargar a la circulación potasio, ácidos, fósforo y mioglobina. Esto puede ocasionar:

• hiperpotasemia y arritmias;

• acidosis metabólica;

• choque por pérdida de líquido hacia los tejidos;

• rabdomiólisis;

• lesión renal aguda.

En las muchedumbres, este síndrome es posible cuando existe atrapamiento prolongado, pero suele ser secundario frente al riesgo respiratorio inmediato.

Señales de que la multitud se está volviendo peligrosa

Conviene retirarse antes de que sea imposible hacerlo. Son señales de advertencia:

• el cuerpo comienza a desplazarse sin que la persona decida caminar;

• ya no es posible mover libremente los brazos;

• existe contacto continuo por delante, detrás y ambos lados;

• aparecen oleadas o balanceos colectivos;

• se siente presión sobre el pecho;

• varias personas tropiezan o pierden objetos;

• se forman cuellos de botella en puertas, escaleras o pasillos;

• la multitud empuja contra vallas, muros o accesos cerrados.

La decisión más segura es alejarse mientras todavía existe movilidad.

Qué hacer si ya se encuentra dentro de una compresión

Mantenerse de pie

La prioridad es conservar el equilibrio. Mantenga los pies separados o ligeramente escalonados, las rodillas flexionadas y el centro de gravedad estable. No intente correr ni empujar directamente contra toda la masa.

Proteger el espacio torácico

Coloque los antebrazos delante del pecho, con los codos flexionados, como una posición de guardia. Esto puede conservar un pequeño espacio frente al esternón y ayudar a proteger la expansión torácica. Es una medida práctica, pero no garantiza protección frente a fuerzas extremas.

Moverse con la multitud

No luche frontalmente contra el flujo. Acompañe el movimiento para evitar caer y, cuando la presión disminuya, avance con pasos cortos y oblicuos hacia una zona menos densa, una salida abierta o el borde de la multitud.

Alejarse de estructuras rígidas

Evite quedar contra paredes, vallas, columnas, vehículos, puertas cerradas o esquinas. En esos puntos el cuerpo puede quedar atrapado entre una estructura inmóvil y la presión colectiva.

No agacharse

Si cae un teléfono, bolsa o prenda, déjelo. Inclinarse puede provocar la pérdida del equilibrio y desencadenar otras caídas.

Controlar la respiración

Procure respirar de manera regular y no contener el aire. Evite gritar continuamente, porque aumenta el esfuerzo respiratorio y favorece el agotamiento. Para pedir ayuda utilice frases cortas, claras y firmes. No existe una técnica respiratoria capaz de compensar una compresión torácica intensa; la prioridad sigue siendo liberar espacio y salir de la zona.

Ayudar sin perder estabilidad

Cuando sea posible, ayude a mantener de pie a quienes se encuentren cerca. La cooperación reduce caídas sucesivas. No realice maniobras que comprometan su propio equilibrio.

Si cae al suelo

Intente levantarse tan pronto como exista una oportunidad segura. Si no es posible:

• colóquese de lado;

• flexione las rodillas hacia el cuerpo;

• proteja cabeza y cuello con las manos;

• mantenga los antebrazos delante del tórax;

• evite permanecer completamente boca abajo o boca arriba;

• vuelva a incorporarse cuando disminuya la presión.

No existe evidencia de que el costado izquierdo sea universalmente superior; lo importante es reducir el área expuesta, proteger la cabeza y conservar espacio para respirar.

Después de salir

Toda persona que haya sufrido compresión importante debe ser valorada, especialmente si presenta falta de aire, dolor torácico, tos, mareo, confusión, desmayo, debilidad, palpitaciones, hinchazón de extremidades u orina oscura.

Si una persona está inconsciente y no respira normalmente, debe activarse el sistema de emergencias, solicitar un desfibrilador e iniciar reanimación cardiopulmonar conforme al entrenamiento disponible.

Reflexión final

La seguridad de una multitud depende principalmente de la planeación del evento, el control de accesos, la vigilancia de densidades, las rutas de salida y la respuesta rápida de organizadores y autoridades. Las recomendaciones individuales son medidas de último recurso.

Reconocer tempranamente la pérdida de movilidad, proteger la expansión torácica, mantenerse de pie y alejarse de zonas rígidas puede mejorar las posibilidades de salir de una situación crítica. En una muchedumbre comprimida, preservar el espacio para respirar es preservar la vida.

Referencias esenciales

1. United Nations Office for Disaster Risk Reduction. Stampede or Crushing: Hazard Information Profile.

2. Sharma A, et al. Global mass gathering events and deaths due to crowd surge, stampedes, crush and physical injuries. Travel Medicine and Infectious Disease. 2023; 52:102524.

3. Sun L, et al. Exploring the consequences of crowd compression through biomechanical analysis. 2018.