Is ChatGPT able to interpret arterial blood gas analysis? Acomparative cross-sectional study. Uğur Serkan Çitilcioğlu, Signa Vitae 2026 vol.22(1), 58-64


¿Puede ChatGPT interpretar una gasometría arterial? Un estudio reciente abre una discusión necesaria

La gasometría arterial sigue siendo una herramienta fundamental en anestesia, medicina crítica y terapia respiratoria. Permite valorar ventilación, oxigenación, equilibrio ácido-base, lactato, electrolitos y alteraciones metabólicas que pueden cambiar rápidamente la conducta clínica.

Un estudio publicado en Signa Vitae evaluó si ChatGPT podía interpretar gasometrías arteriales en comparación con médicos de anestesiología con distintos niveles de experiencia. Se analizaron 30 casos clínicos con trastornos ácido-base simples y mixtos. Participaron 45 médicos: especialistas, residentes con mayor experiencia y residentes con menor experiencia.

La evaluación se realizó en cinco dominios:

1. Diagnóstico del trastorno ácido-base.

2. Evaluación respiratoria.

3. Alteraciones hidroelectrolíticas.

4. Otros hallazgos relevantes, como lactato, glucosa, carboxihemoglobina o metahemoglobina.

5. Recomendaciones de tratamiento.

El resultado fue relevante: ChatGPT tuvo un desempeño global muy similar al de los médicos evaluados. El puntaje total fue de 21.75 para ChatGPT frente a 21.97 en los participantes humanos, sin diferencia estadísticamente significativa. También se encontró una correlación fuerte entre el desempeño de ChatGPT y el de los médicos.

Esto no significa que la inteligencia artificial pueda sustituir al clínico. El propio estudio muestra una limitación importante: en un caso complejo posterior a reanimación por choque anafiláctico, ChatGPT identificó acidosis respiratoria, pero no integró adecuadamente el componente metabólico ni la importancia clínica del lactato elevado. En un paciente real, ese tipo de omisión podría retrasar el reconocimiento de hipoperfusión o choque persistente.

Esa es la parte más importante del trabajo. La IA puede ayudar a ordenar datos, reducir carga cognitiva, detectar patrones y apoyar la educación clínica. Puede ser útil para enseñar gasometría, revisar interpretaciones, comparar razonamientos y generar planes iniciales. Pero la gasometría no vive aislada en una hoja de laboratorio. Pertenece a un paciente con historia, evolución, ventilación, perfusión, comorbilidades, medicamentos, monitoreo y contexto clínico.

En Medicina Respiratoria, esto tiene una implicación directa. Ya no basta con rechazar la inteligencia artificial ni con aceptarla sin juicio. Debemos aprender a trabajar con ella, entrenar a nuestros equipos para usarla con criterio y mantener siempre la supervisión del especialista.

La IA puede decir: “acidosis respiratoria con hipoxemia”.

El clínico debe integrar algo más amplio: por qué hipoventila el paciente, si está fatigado, si hay obstrucción, si el ventilador está bien ajustado, si existe choque, si el lactato cambia la interpretación, si la muestra es confiable y si la conducta debe ser oxígeno, ventilación no invasiva, intubación, ajuste hemodinámico o vigilancia estrecha.

La inteligencia artificial puede facilitar la toma de decisiones, pero no debe ocupar el lugar del juicio clínico. Su mejor uso será como apoyo: rápido, disponible y ordenado; siempre bajo revisión humana, con responsabilidad profesional y con especialistas capaces de cuestionar sus respuestas.

En el futuro cercano, el valor del profesional de salud no radicará solo en competir contra una herramienta que calcula y resume. Estará también en saber usarla, interpretarla, corregirla y llevar sus resultados al terreno donde realmente importa: el propio paciente y su entorno.

El texto se basa en el estudio comparativo que reportó desempeño similar entre ChatGPT y médicos en interpretación de gasometría arterial, con puntajes globales cercanos y sin diferencia estadísticamente significativa; también retoma la advertencia del propio artículo sobre fallas potenciales en casos mixtos complejos, especialmente cuando la interpretación requiere integrar lactato, choque y contexto clínico.

Conclusiones (Textual del articulo)

“Este estudio demuestra que ChatGPT tiene un rendimiento comparable al de los clínicos en la interpretación de gases arteriales y la planificación del tratamiento, ofreciendo un potencial significativo como herramienta de apoyo a la toma de decisiones en anestesia y cuidados intensivos. Al mejorar la precisión clínica y reducir la carga cognitiva, ChatGPT podría desempeñar un papel cada vez más valioso en la atención médica moderna. Sin embargo, su uso debe seguir siendo complementario a la experiencia clínica, haciendo hincapié en la importancia de la validación y las consideraciones éticas en su aplicación.”